martes, 12 de marzo de 2013

Abuelo, nunca me abandones...

Ntro.Padre Jesús Nazareno
(HDAD.ABUELO)
JAÉN

La Leyenda

Un atardecer llegó a una casería sita en las cercanías del Puente de la Sierra un venerable anciano que se presentó como un peregrino que recorría el mundo para satisfacer sus devociones y expiar sus culpas. El anciano rogó humildemente al matrimonio de “caseros”  que cuidaban de la hacienda, tuvieran la caridad de acogerle bajo su techo por aquella noche, a lo que accedieron con cristiana hospitalidad. Durante un rato mantuvieron animada conversación y como el anciano reparase en un grueso tronco de encina que había depositado en un rincón de la lonja de la casería, exclamó:

-¡Qué hermosa imagen de Jesús se haría de él!...

Y al instante propuso a los caseros que si le llevaban el tronco a una tranquila dependencia de aquella casa, se comprometía a tallar la imagen durante la noche, siempre que no le molestasen y le dejasen solo con su labor.

Así se hizo. Se llevó el tronco a una habitación alta de la casería y tras dejarle una parca cena y un candil recién cebado, cerraron la puerta retirándose el matrimonio a sus aposentos.

Una vez amanecido y al observar que avanzaba el día y el anciano huésped no daba señales de vida, luego de sucesivos intentos de fisgar por las rendijas de la puerta y de aguzar el oído sin escuchar rumor alguno, se forzó la puerta de la estancia, advirtiendo con sorpresa que el anciano había desaparecido y que en el centro de la habitación resplandecía una conmovedora imagen de Jesús Nazareno.

Se aceptó tan prodigioso  hecho por milagro del cielo, llevando la imagen al convento de los PP. Carmelitas Descalzos, donde pronto fue centro de la devoción de los fieles. Y en recuerdo del prodigio a la casería se la empezó a conocer por “Casería de Jesús”.




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